Sunday, March 26, 2006

Te acostaste o no con el loco...?

-Cuéntame una "weá", yo "caché" que el "mino" te pego una agarrón... y no dijiste ni una "weá"... dime la "dura" ... te acostaste o no con el "loco"? -Decía Marissa a Jessica mientras caminaban tomadas de la mano y el sonido de sus tacones rompian el silencio de la madrugada.
Los primeros tranvías comenzaban a circular por la ciudad que empezaba a apagar sus luminarias.

Saturday, March 25, 2006

¡ Sáquenme de aquiiii...!

Alguna vez pensó que eso podría ocurrir... pero solo como una fantasía, tal vez como un cuento, pero jamás que lo estaba viviendo en ese momento. Estaba recien volviendo en si, se trataba de dar vuelta allí dentro pero... era imposible.
-Sáquenme de aqui mierdaaaaaaaa -gritó Rodolfo con fuerza sobrehumana y se calló solo cuando sonó la melodía polifónica de costumbre de su Movil, como pudo sacó el teléfono de su bolsillo y leyó en el visor: "batería agotada" , nada alcanzó a decir porque se apagó.

El antiguo portón de fierro del Cementerio se cerró tras las espaldas de los apenados hermanos del cataléptico Rodolfo quienes dejaban el Campo Santo junto al cortejo fúnebre que regresaba a la ciudad en una lluviosa tarde de invierno.

Sunday, March 19, 2006

¿Supo del Motín de anoche...?

El Domingo era día de visitas, la línea de gente esperando siempre era larga , muchos conversaban mientras esperaban que se inciara la atención. Cuando era tiempo, de a uno empezaban a entrar con ese ritual típico de entregar el documento de identificación y de ser objeto de la revisión de bolsillos y del cuerpo, pasar por el detector de metales. Nada de eso importaba, porque luego de ello las personas podrían ver a sus seres queridos y las molestas revisiones preliminares quedarían en el olvido.
Ya era mi turno, "Ah, a Usted no lo revisaremos hoy" -me dijo nerviosamente el vigilante mientras miraba hacia una pequeña sala de guardias "-, lo que pasa es que tiene pasar a conversar con mi Sargento Monroy". Así fue que otro vigilante se acercó y me apartó del punto de revisión y me condujo donde estaba el Sargento Monroy quien que escribía en un computador. Cuando llegué a su presencia, el obeso sargento me dijo: "Hoy dia no podrá ver a su padre mi amigo".
-¿Que pasa? -pegunté-, ¿está enfermo?, ¿lo cambiaron de carcel?, ¿esta castigado?Lo siento mi amigo _respondió Monroy_, no lo pudimos ubicar antes para comunicarle -miro hacia otro lado y finalizó con la pregunta-: ¿supo del Motin de anoche?.
Lo que el Sargento Monroy me dijo después, exactamente ya no lo recuerdo...
Ahora, luego de tantos años la Peniteniaría ya no es la misma... yo me paseo en el patio 5 del Penal y a ratos me siento a escribir esta historia. Ah... el Sargento Monroy se jubiló y yo quedaré luego en Libertad, si es que un Motín no cambia mi suerte...

Yo sí fui policia...

-Esto es un asalto- dijo el joven al entrar al ascensor, el hombre de no más de 16 años, refleja en su cara un estado de enajenación producto de alguna droga o uso de alucinógeno, su cabello largo cubre parcialmente su cara . Lo acompañan dos mujeres de edad similar. La abuelita lo mira y sus ojitos demuestran el miedo.
Una de las muchachas vestidas de manera gótica extiende su mano y pulsa una de las teclas ubicadas a la entrada del pequeño habitáculo, producto de esa maniobra el ascensor se detiene a mitad de trayecto.

-Esto es un Asalto- repitió el muchacho e hizo un ademán de extraer algo de entre sus ropas.

-Alto, soy policía- dijo el hombre que acompañaba a la Abuelita, en un tono muy poco convincente.
El muchacho no dio señales de detener su acción.

Un estampido se encerró dentro del ascensor, el que continuó su descenso.

Al llegar al subterráneo se abrieron las puertas del breve habitáculo y quedaron a las vista los cuerpos inertes de tres jóvenes drogados.

El revólver aun estaba humeante en la manos de la Abuelita.

-Yo soy testigo, a la abuelita no le quedó otra alternativa, el muchacho intentó agredirla- dijo el hombre que acompañaba a la abuelita en el ascensor al ser interrogado por los Agentes de Policía que llegaron a hacerse cargo del hecho de sangre.

-Yo si fui policía- dijo la octogenaria...

Saturday, March 11, 2006

Naslo, mal momento para conocerte...

María caminaba enérgica y decidida en ese día sábado de noviembre, su vestimenta era la preferida de Roberto y casualmente también de Naslo, su medio hermano gitano, era la falda blanca, chalitas y una blusa de escote bastante generoso, que hacia justicia a sus turgentes pechos. Algo que tampoco Roberto había dejado pasar inadvertido era el relieve que se dibujaba en la falda a causa del breve colaless que solía vestir María. "Eres la más hermosa flor de primavera" le decía siempre Roberto cuando la veía lucir esa tenida. Como todos los sábados ella se había sentado a la orilla de la cama de su amado Roberto y le comunicaba con tiernas caricias que iba a salir a ver a su hermano, "el Gitano": Naslo Flores California. Una parte de ella quería seguir cerca de Roberto, no obstante, luego de compartir un delicioso té, salió con paso firme a la calle.
Roberto quien disfrutaba tanto de la ducha como del día sábado cantaba la canción que alcanzaba a escuchar y que provenía del mini componente que estaba en el dormitorio, a ratos callaba para escuchar los breves noticieros difundidos a nivel local. De pronto algo llamó su atención cuando la microfónica voz del locutor señaló:"En la calle Mackenna se ha establecido una tribu gitana. Ahora esto no es ninguna novedad, lo que en verdad queremos informarles es que en esta oportunidad ellos invitan a la ciudadanía a apreciar una muestra de baile y una demostración de sus tradiciones".Luego continuó sonando una canción de Arjona: "Señora...no le quite años a su vida, pongale vida a los años, es mejor...".
La carpa lucía hermosamente ataviada para tan especial ocasión: cojines por doquier, cortinajes de encajes muy llamativos esperaban la llegada de los habitantes de la ciudad con quienes ellos querían compartir para sacar ese prejuicio que señalaba que cada vez que ellos llegaban aun lugar era para robar y engañar. La música que sonaba no era de aquella que a menudo se difundía por radioemisoras. Las jóvenes gitanas se paseaban nerviosas ensayando sus cadenciosos movimiento de caderas y los varones preparaban una degustaciones de licor. Ese día sábado sería muy especial para todos.Roberto había decidido aceptar la invitación radial de los gitanos y se encontraba próximo a la carpa mejor engalanada, en cierta forma era un desafío porque venían a su mente aquellos recuerdos de infancia y recomendaciones que decían: "Los gitanos se comen a los niños", su mente viajo a los tiempos de su infancia en la ciudad de su niñez. ¿Cuanto tiempo paso? no lo advirtió.__Paisano... te invito a pasar__ Fue la voz que lo saco de sus recuerdos. Roberto sintió muy acogedora la invitación de Salomé, una joven gitana que vestida a usanza tradicional, inmaculada y perfumada le cogía el brazo indicándole el camino para acercarse. Una vez adentro se sentó muy cómodamente en un hermoso cojín y se preparó a vivir lo que sería una jornada muy distinta de todas las que hubiera conocido nunca...Mientras Roberto esperaba, comenzó a recordar los momentos más íntimos vividos junto a María, su forma de conocerse, sus manos, sus caricias, sus sensuales bailes Árabes. La vorágine de recuerdos se agolpaban en su mente con música incidental gitana que Roberto recordaría siempre. De pronto la música bajó de volumen y apareció un gitano delgado y de cabello algo largo quien de pie sobre una alfombra dispuesta a manera de escenario, dijo: -Paisano, como tu sabes hemos invitado a toda la gente de la ciudad a que conozcan nuestra cultura, pero como te habrás dado cuenta, tú eres el único que ha concurrido a nuestro llamado, por ello estamos muy agradecidos, como una muestra de respeto y aprecio, te invitamos a almorzar _ Terminó señalando el gitano mientras que Salomé servía un licor delicioso a Roberto quien justo en ese momento sintió vibrar su celular en el bolsillo; el nombre de María apareció en el visor y luego un mensaje: "Estoy con Naslo...T amo". Roberto sonrió y se aprestaba a digitar la respuesta... cuando apareció a su lado el presentador del espectáculo le dijo...__ Como eres nuestro único asistente... te saludo de manera muy personal paisano...Mi nombre es Naslo Flores California, si te das cuenta también soy un poco Chileno.-- Salomé, se acercó de nuevo a Roberto con ese exquisito licor, la mirada de ella daba un sabor muy especial a la bebida aunque él no se percataba por completo de ello. Las bailarinas salieron a escena los movimientos, la sensualidad, la música, María, todo era deliciosamente bello, pero se revolvía en su mente. __Finalmente conocí a Naslo ...que mal momento __ Pensó Roberto, al tiempo que jugueteaba nerviosamente con su celular y observaba hasta el cansancio el mensaje de María:"Estoy con Naslo...T amo". Entonces se percató de la hermosa y verde mirada de Salomé quien se acercaba lentamente y con paso grácil entre los cojines para decirle: -Porque me has caído simpático te veré la suerte paisano y tomó su mano.-
FIN

Fin de año Adolescente...(recargado)

La visión le parecía insuperable. Desde aquella "platea" podía ver con delicia el paisaje de suavidad, forma y tersura que solo podría ser complementado con el roze de sus manos. Guardó silencio por un largo rato mientras observaba, él estaba allí sentado bajo el escritorio de la profesora mientras un grupo de sus compañeros la rodeaba por completo para distraerla, todos simulaban mirar atentos como calculaba los promedios de sus notas finales, ocultaban así a Felipe en su turno de observador. Este acto era ya casi un ritual de fin de año en el colegio, el mismo era muy bien organizado de tal forma que ningun varoncito del curso quedara sin apreciar las jovenes curvas y piernas de la Profesora Jefe. El ambiente era el propio de la época pre-navideña, a través de las ventanas se escuchaban villancicos. Felipe seguía extasiado con la respiración agitada mientras el corazón latía fuerte retumbando en sus oídos, su boca estaba seca.De pronto cae el llavero de la Maestra, Felipe cierra los ojos se prepara para lo peor, pensó hasta en la expulsión del colegio. La mano suave y de bien cuidadas uñas de la maestra recorría a tientas el suelo hasta que rozó la mano juvenil de Felipe que transpiraba, Felipe en ese momento pensó que todo era un sueño, un hermoso sueño del que pronto despertaría, así es que antes que así fuera, dejó las llaves sobre la palma de la mano de la diestra de Joven Profesora.La mano de la señorita Alicia, de largos dedos se cerró casi envolviendo la mano del jovenzuelo prodigándole calor y suavidad,. al mismo tiempo cambiaba de pierna en su posición de “pierna encima”, el vestido amarillo se recogió un poco más sobre su muslo suave, terso y de hermoso contorno. La mano izquierda de Felipe rozó y...se posó sobre la pantorrilla de la "Profe", con sus dedos podía percibir el tibio mador que adornaba toda la pierna de ella. Su cuerpo se estremecía y respondía al impulso que hoy más que nunca le indicaba que era todo un hombre, La boca y todo su cuerpo se humedecía. Sobre la cubierta del escritorio los alumnos, trataban de conversar con la profesora, algunos para distraerla y otros efectivamente para pedirle que les subiera la nota. Los villancicos seguían escuchándose...los labios de Felipe se posaban una y otra vez sobre el muslo de la Profe, lentamente y con suavidad, él ya sabía que se encontraba completamente descubierto, las ganas de Felipe ya llegaban hasta su punto cúlmine, cuando un certero puntapié le llegó en la rodilla, era la advertencia inequívoca que el turno del siguiente había llegado...
Asi llegaba Felipe a su Fin de Año...

Fin de año adolescente...

El paisaje le parecía bastante alentador, desde su ubicación privilegiada podía ver con delicia el paisaje de suavidad, forma y tersura que sólo con el tacto podría ser apreciado en toda su dimensión. Guardó silencio por un largo rato mientras observaba, él estaba allí sentado bajo el escritorio de la profesora mientras un grupo de sus compañeros la rodeaba por completo para distracción, todos simulaban mirar atentos como calculaba los promedios de sus notas finales, ocultaban así a Felipe en su turno de observador.Era la finalización de año, existía todo el ambiente tan propio de la época, a través de las ventanas se escuchaba la música navideña. Felipe seguía extasiado con la respiración agitada mientras el corazón latía fuerte retumbando en sus oídos, su boca estaba seca. De pronto un llavero cae, Felipe cierra los ojos se prepara para lo peor, pensó hasta en la expulsión del colegio. La mano suave y de bien cuidadas uñas de la maestra recorría a tientas el suelo hasta que rozó la mano juvenil de Felipe que transpiraba, él pensó que era el fin. La señorita Alicia finalmente alcanzó sus llaves y prosiguió en su tarea, al mismo tiempo cambiaba de pierna en su posición de “pierna encima”, el vestido amarillo se recogió un poco más sobre su muslo blanco, suave, y de hermoso contorno.Así Felipe finalizaba su año escolar...

Fogueo...

Como todas las noches Matilde sacaba brillo al hermoso revólver de fogueo que su esposo le había obsequiado antes de morir, el mismo había pertenecido a la familia por décadas. Ella, una anciana en cuya piel se marcaban sus años, recordaba siempre a Segismundo, su amado esposo y cuando éste le regaló la "pata de cabra", como le llamaba él a su querido revólver, al tiempo que le decía: "ésta me sacó más de una vez de un problema". Esa noche oscura y silenciosa Matilde despertó sobresaltada en instantes que añoraba en sus sueños a su amado Segismundo. Sin duda el ruido provenía del patio y asemejaba la quebradura de una tabla. Ella, revolver en mano recorrió la gran casona, instantes despues, un estampido ensordecedor proveniente del revolver en sus manos atravesó la noche y se fue a estrellar contra los cerros produciendo un eco que recorrió todo el lugar e hizo ladrar a los perros de las cercanías.En la mañana cuando el sol aparecía por entre los cerros, potreros y caseríos fue encontrado el cuerpo sin vida de un delincuente de extenso prontuario, el mismo yacía frente a la "puerta del fondo" de la casa de Matilde. La causa del deceso: "un infarto al corazón", informaba el diario del pueblo.

¡¡ Maldito seas...!!

Sus hermosos ojos glaucos observan el rocío matinal sobre el cesped y sobre su pubis un líquido sanguinoliento. Sus jóvenes manos deslizan la breve falda desde su vientre desnudo hacia los muslos. Sus pies estan descalzos.
-Maldito seas... -gritó, luego guardó silencio y caminó cabizbaja sin rumbo fijo.